Por Camilo Garzón y Daniel Santiago González Muñoz
En diciembre de 2022, el gobierno de Gustavo Petro invitó a más de 200 líderes sociales y ambientales de los municipios de La Jagua de Ibirico, Codazzi y Chiriguaná, que hacen parte del conocido “corredor minero”, en el departamento del Cesar, para proponerles un cambio de nombre y llevarles la promesa de una transformación económica profunda.
El gobierno colombiano propuso que este se llamara un “Corredor de la Vida”, con la noción de que es posible evitar que el cierre progresivo de otras minas dejara a la región con desempleo masivo y deterioro económico.
El periodista Camilo Garzón viajó a estos municipios para entender, de la mano de comerciantes, extrabajadores mineros, funcionarios del nivel local y el gobierno nacional; cuáles han sido las transformaciones que cuatro años después logró la promesa del “Corredor de la Vida”. Una evaluación que deja un saldo que, para muchos, fue más de buenas ideas que de transformaciones reales.
“En estos dos años y medio que llevo yo en el gobierno, nosotros nos reunimos más de quince veces, y siempre lo mismo: ideas, ideas, ideas. Pero ya cuando las llevamos al tema fiscal, hasta ahí llegaba todo”, dijo Marlon Molina, secretario de planeación en la Alcaldía de Codazzi, en el Cesar, y una de las voces de esta historia.
Su voz resume gran parte del sentimiento generalizado que existe en la región. Mira el reportaje completo a continuación: